Hola a todos. Seguramente, como padres, cuidadores y docentes, siempre nos cuestionamos cómo podemos inculcar la ética y los principios morales a nuestros pequeños. ¿Sabías que esta esencial formación puede empezar desde el primer año de vida? Sí, leíste bien, la formación del juicio moral en nuestros bebés es un proceso que comienza desde que empiezan a explorar su entorno.
La formación del juicio moral y el rol del entorno
En general, tendemos a pensar que enseñar ética y valores morales es algo que podemos abordar cuando los niños sean más grandes o tengan la capacidad de entender conceptos abstractos. Sin embargo, los niños, desde su nacimiento, son verdaderas esponjas absorbentes de todo lo que pasa a su alrededor.
Pensemos en un momento en cómo un bebé aprende a balbucear y a hablar. No se le enseña explícitamente, simplemente absorbe los sonidos y palabras de su entorno, copiando e imitando. ¿No sucede lo mismo con los juicios morales y valores éticos? La respuesta es sí. Nuestros hijos están aprendiendo constantemente a través de la observación y la absorción de su entorno.
El valor del sentir en la formación moral
Uno de los procesos clave en la formación del juicio moral en los niños es el 'sentir'. A esta edad, los niños aún no tienen la capacidad cognitiva para racionalizar la moralidad o entender conceptos éticos, pero sí tienen una increíble capacidad para percibir y absorber emociones.
Imaginemos, por un momento, que estamos en un parque lleno de árboles. Si lo que transmitimos como adultos es amor y respeto hacia la naturaleza, nuestros hijos lo absorberán inconscientemente y interiorizarán esta conducta. Por el contrario, si les enseñamos, aunque sea de manera inconsciente, que está bien dañar o despreocuparse de los árboles, ellos interiorizarán también esa conducta.
¿Cómo podemos ayudar en esta formación moral?
Ahora que comprendemos cómo funciona la formación moral en nuestros bebés, pasemos a unos consejos prácticos. ¿Cómo podemos actuar como adultos para ayudar en este proceso?
- Modelo ético: Como dijimos anteriormente, nuestros hijos nos observan y aprenden de nosotros. Asegurémonos de ser un modelo de comportamiento ético.
- Hablar sobre emociones: Ayudarles a reconocer y nombrar sus emociones es crucial. Si pueden conectar sus sentimientos con sus acciones, estarán más aptos para tomar decisiones conscientes en el futuro.
La formación del juicio moral en bebés puede parecer un concepto abstracto y distante, pero está más cerca de lo que creemos. Nosotros, como adultos, tenemos un papel decisivo en esta formación, y cada acción y gesto cuenta.
Para terminar, te invito a reflexionar - ¿Qué estás haciendo tú, en tu casa o aula, para contribuir a la formación del juicio moral de tu hijo o alumno? Es importante mantener presente que siempre puedes contar con profesionales y herramientas como Rudi para seguir mejorando. ¡Nos vemos en la próxima entrada!