Hola querida familia Rudi, ¿alguna vez has mirado el brillo de los ojos de tu pequeño/a al adentrarse en un juego imaginativo donde lucha contra dragones, cuida de una manada de animales de peluche o prepara un festín en una cocinita? Pero,
Tratemos de remontarnos a nuestra infancia, a esos momentos cuando nos sentíamos abrumados por la tarea de discernir lo correcto de lo incorrecto, lo justo de lo injusto. Este es un desafío considerable para un adulto, pero
Protégela como proteges el sueño de quien amas.
Diego P.